¿Sabes que albergas superpoderes? Yo lo descubrí hace años cuando empecé a pintar sobre tela. Descubrí que a través de mis manos podía realizar mis ideas y que estas ideas se podían convertir en productos que otros me compraban. Esto me dió mucha fuerza para empezar a pensar en que yo podía cambiar mi futuro y a entender que mi vida laboral no se limitaba a encajar en un puesto de trabajo por cuenta ajena.
En muchas ocasiones mi marido y yo hemos hablado de ideas de negocios, pero siempre implicaban importantes inversiones y eso me echaba para atrás. La idea de invertir tus ahorros, pedir préstamos al banco para montar un negocio o contratar personal, me daba (y sigue dando) pánico. Además estaba el elemento pasión. Por mucho que me planteara una idea de negocio rentable, si yo no me sentía identificada con ella, si no sentía mariposillas en el estómago, no me veía asumiendo el reto.
Con el tiempo he leído mucho acerca de emprendimiento y me han ratificado la idea de que la pasión es muy importante en un negocio, ya que si no estás enamorado
de tu idea, de tu proyecto, cuando vienen las vacas flacas (que vendrán) no tendrás la gasolina, el empuje, para seguir luchando por ello. Y un negocio es una carrera de fondo.
Por eso yo empecé La Casa de La Playa como un micro emprendimiento de ropa
pintada a mano, basado en una pasión, crear cosas bonitas, y adaptado a la medida de mi tiempo y mis necesidades. Yo marcaba el ritmo de cómo quería hacer las cosas, podía volcar toda mi creatividad en lo que hacía y las inversiones económicas que tenía que hacer eran muy pequeñas, por lo que me sentía muy cómoda y ligera dando rienda suelta mi pasión. Además no era mi fuente de ingresos principal, por lo que podía reinvertir todos los beneficios en mi empresa. En esos tiempos compre el dominio web, registré la marca, desarrollé las redes sociales, monté mi tienda online en Etsy, aprendí mucho sobre marketing... muchas cosas que me han sido muy útiles tiempo después, cuando di el paso en firme de abandonar mi trabajo por cuenta ajena y me lancé a la vida libertina.
Pese a que finalmente decidí abortar misión con mi proyecto de ropa pintada a mano, sin duda esta etapa fue muy enriquecedora porque me ayudó a ganar confianza en mi misma y en mis capacidades. Creo que tener múltiples competencias o habilidades que puedas monetizar, llegado el caso, te da mucha seguridad. Más allá de tener una profesión, una habilidad (ya sea cocinar, dar clases de baile, tejer, sacar fotos….) puede ser la llave para un plan B si las cosas se ponen feas. Y no hay que mirar mucho hacia atrás para ver como personas que conocemos han experimentado en sus propias carnes que las cosas se pueden torcer de un día para otro, sin esperarlo, y que hay que estar preparado para reinventarse y que todos los recursos de los que dispongamos suman.
Yo usé una de mis habilidades o superpoderes, la fotografía, para iniciar una nueva carrera profesional recién iniciados mis 40 y convertí lo que había comenzado como una afición en mi adolescencia en mi profesión. Fue algo muy natural ya que retomé la fotografía con las mismas clientas que había tenido 20 años atrás, cuando las retraté siendo adolescentes. Ellas me habían conocido como fotógrafa, cuando les hacía books en mis tiempos de estudiante universitaria, y desconocían mi trayectoria profesional posterior, así que fue como si hubiera habido una elipsis temporal en mi vida, y después todo empezó a rodar con el boca a boca.
De mi trabajo como fotógrafa me encanta esa sensación de poder meter todo mi equipo y mi ordenador en una maleta y pensar que puedo trabajar donde quiera, que soy libre y que puedo generar dinero con algo con lo que disfruto. Sin duda es un privilegio poder trabajar en lo que te apasiona, aunque todo tiene su cara B y hay buena parte del trabajo, en mi caso la edición y la gestión, que consume la mayor parte de mi tiempo y me mantiene sentada delante de la pantalla del ordenador gran parte del día, cuando lo que a mi me gusta es disparar.
Afortunadamente la vida es como un juego en el que vas pasando fases y obteniendo recompensas, y siento que últimamente he desbloqueado otro superpoder: la escritura. A través de este blog estoy empezando a confiar en mi capacidad de contar historias y de conectar con las personas que me leen. Lo que ha empezado como un juego espero que me lleve a abrir nuevas puertas y que se sume a mis otros superpoderes para seguir evolucionando profesionalmente.
Me encanta la idea de la evolución, de no tener una única etiqueta toda la vida, sino que el trabajo vaya reflejando la evolución personal. Me encantan esas historias de americanos que parece que hayan vivido varias vidas (¡de granjero, buscador de oro a astronauta y escritor de bestsellers!) en el mismo tiempo en que los otros mortales pasan su vida en un mismo puesto de trabajo hasta su jubilación.
El otro día hablaba con mi amiga Sofía Roca de esto. De cómo te empodera el saber que puedes volver a comenzar de nuevo si te lo propones, si estas dispuesta a seguir aprendiendo, a empezar de cero desde la humildad, pero sumando el valioso bagaje acumulado por las experiencias vividas, por los conocimientos en otras áreas… Este bagaje tendrá un efecto multiplicador en todo aquello que te propongas y hará que tu trabajo brille con luz propia.
Yo aspiro a seguir aprendiendo y adquiriendo superpoderes para seguir diseñando una carrera profesional a mi medida, según vayan evolucionando mis intereses, mis competencias y mis circunstancias.
¿Y tu qué tal andas de superpoderes?, ¿aplicas alguno de ellos a tu trabajo? ,¿has pensado en reinventarte? ¡Me encantaría que compartieras tu experiencia para que sigamos aprendiendo juntos!
Gracias por haber llegado hasta aquí. Si te ha gusta este post, regálame un me gusta y si deseas seguir recibiendo mis publicaciones, subscríbete a mi lista y así no te perderás ninguna de mis novedades.
¡Prometo traer siempre un poco de inspiración y luz a tu buzón!
Qué bonito Patri .Ojalá fuéramos todos capaces de tomar esas decisiones y vivir una vida libre y apasionada .
Me encanta cómo escribes sigue así nos pones una lucecita de esperanza a los que seguimos atados y no nos atrevemos a dar ese salto.
Algún día …
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Hilda por tus palabras. Yo ahora vuelo libre, pero quién sabe si algún día decido volver a la seguridad. La vida me irá diciendo. De momento estoy dispuesta a explorar todas mis facetas. Un abrazo!!
Me gustaMe gusta
mmm embarazada a los 43 años, la única salida digna con mis valores y con mi padre, por diversos y graves motivos, fue dejar mi trabajo. Algo que jamás se me había pasado por la cabeza, ser comercial de mí misma y empezar de cero patatero 🤪 Pues heme aquí un par de años después, con dos sensaciones: disfrute y vértigo 😍😅
Me gustaMe gusta
Eres una valiente y una campeona. Hiciste lo que tenías que hacer en ese momento, saltar a la ola!! Ahora a disfrutar de cada logro que vayas consiguiendo!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Me ha encantado leerte. Es la primera vez y me gustaría seguir haciéndolo y conocer un poco tus diferentes facetas. Un saludo.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias!!! Todos los viernes público un nuevo post, así que será un placer tenerte por aquí!
Me gustaMe gusta
Definitivamente otro super poder Patri, que bien escribes!! Me ha encantado este post y todos los demás. Un abrazo
Me gustaMe gusta
Muchísimas gracias!!!
Me gustaMe gusta
¡Qué bien expresas tus experiencias Patricia! Leerte es un placer y a ello se añade que me veo reflejada en muchas cosas de las que escribes. Cuando tenía 40 años, como tú, sentí que tenía que dar un paso que enriqueciera mi vida aún más. Necesitaba canalizar una energía que, de otro modo, estaba inutilizada y….me lancé para así cumplír un sueño que siempre habia rondado mi cabeza. Mi principal y primera motivación: mi hijo…Mi mayor apoyo en el proyecto: mi marido. ¡Qué importantes son las personas que nos rodean!
Te felicito, Patri, porque cada paso que das lo das con el corazón.
Me gustaMe gusta
Muchísimas gracias por tu comentario, Sonsoles. Sin duda el apoyo de las personas que nos quieren es fundamental para poder seguir desarrollándonos y creciendo. Tu fuiste muy valiente y te lanzaste a vivir algo que mucha otra gente lo habría dejado de por vida como un sueño incumplido. Un fuerte abrazo!!
Me gustaMe gusta