La vida es un viaje

Destacadoniña en hamaca en blanco y negro

Hace poco más de seis años salí de mi calentita y confortable zona de confort para dedicarme a explorar mi lado más creativo, o lo que yo llamo La Casa de La Playa. Ha habido de todo en este tiempo: muchas alegrías, encuentros enriquecedores, viajes maravillosos, cientos de retratos, retos, desasosiego y ansiedad, inseguridad, superación, crecimiento… Una auténtica montaña rusa en la que he ido creciendo como profesional y como persona.

Lugares con alma (Toma 1)

Para mí los lugares con alma son aquellos espacios con una energía especial, esos lugares en los que te sientes bien nada más cruzar el umbral de la puerta, espacios que te acogen, te hacen sentir cómoda y de los que no querrías salir. Yo tengo el radar siempre puesto para encontrar estos lugares.

El verano es un estado de ánimo

verano en Lanzarote

Este ha sido durante muchos años uno de los mantras de La Casa de La Playa. Muchos asociamos la palabra verano con bajar el ritmo, estar más relajados y de mejor humor, probar cosas diferentes, hacer más de lo que nos gusta (ya sea leer, dormir siestas, irse de cañas con los amigos o tumbarse … Sigue leyendo El verano es un estado de ánimo

La Casa de La Playa

Todos tenemos algo en nuestro interior que saca lo mejor de cada uno. Para mí ese "algo" tiene un nombre, La Casa de La Playa, y es mi refugio creativo. La Casa de La Playa, mi marca desde 2004, nació de forma totalmente intuitiva y visceral mientras firmaba mi primera funda de almohada pintada a … Sigue leyendo La Casa de La Playa

Mens sana in corpore sano

Siempre he creído que el deporte no iba conmigo. Que yo no era deportista. Desde pequeña no he sido buena para el deporte. Siempre he sido descoordinada, me asfixiaba en cuanto corría un poco, chupaba banquillo en los partidos de baloncesto, saltar el plinto me parecía una tortura china y, además, el chándal me quedaba siempre corto… Aquello no iba conmigo.

Souvenirs

Como ya saben me encanta viajar. Y me encanta traerme recuerdos de mis viajes. Para mí los mejores recuerdos que puedo acumular son las fotografías. Mis fotos son como mi diario de viaje. Voy fotografiando todo lo que me llama la atención porque tengo muy mala memoria y es una forma de anclar el recuerdo en mi mente. Gracias a mis fotos puedo recordar todo lo que hicimos en el viaje, las personas que conocimos, los lugares que visitamos, etc.. Y además, las fotografías me permiten revivir el viaje muchos años después y compartirlo con otros.